| VADEMECUM REMER |
| Nociones básicas de autoprotección en edificios |
Conceptos básicos de protección contra incendios y actuación frente a emergencias en edificios
Estructura de un Plan de Autoprotección.
| Conceptos básicos de protección contra incendios y actuación frente a emergencias en edificios |
Como Plan de Autoprotección entendemos el conjunto de documentación encaminada a organizar los recursos, tanto materiales como humanos, de una determinada zona o entidad para dar respuesta inicial a las posibles emergencias que se puedan producir.
En todos los siniestros y situaciones de emergencia, las personas implicadas, dependen, en los momentos iniciales, de sus propios recursos y del aprendizaje individual y social para responder adecuadamente antes de la llegada de los servicios de auxilio exteriores. Del mismo modo a la llegada de estos servicios, deben colaborar con ellos eficazmente y seguir sus instrucciones.
La misión de esta documentación es manifestar en que condiciones de seguridad se encuentra la instalación físicamente, que medios técnicos de prevención y extinción dispone, con que medios humanos entrenados cuenta, cual es el planteamiento de actuaciones frente a situaciones de emergencia, como y por quien debe implantarse el plan y como debe mantenerse en vigor todos los medios de protección a lo largo del tiempo.
| Estructura de un plan de autoprotección |
Para cumplir los objetivos enunciados, un Plan de Autoprotección se desarrollará en general por medio de cuatro documentos:
Documento nº1: Evaluación del riesgo. Valora las condiciones de riesgo del edificio en función de los medios disponibles.
Documento nº2: Medios de protección. Determina los medios materiales y humanos disponibles y precisos; define los equipos y sus funciones, establece todos los datos de interés para garantizar la prevención de riesgo y el control inicial de las emergencias.
Documento nº3: Plan de emergencia. Contempla las diferentes hipótesis de emergencia, los planes de actuación en cada una de ellas y las condiciones de uso de las instalaciones.
Documento nº4: Implantación. Desarrolla la divulgación general del plan, estableciendo los programas de formación específica del personal incorporado al mismo, establece la realización de simulacros y reglamenta su revisión cuando sea aconsejable.
| Conceptos básicos de actuación frente al fuego |
| Concepto de fuego |
El fuego es una combustión que se caracteriza por la emisión de calor acompañada de humo, llamas o de ambos.
La combustión es una reacción exotérmica (desprende calor) de una sustancia (combustible) con un oxidante (comburente).
Por lo tanto, para que se pueda producir un fuego necesitamos tres componentes:
Existe un cuarto componente o factor que viene dado por la velocidad de la reacción, denominándose reacción en cadena.
Sin la presencia simultanea de estos cuatro componentes no es posible obtener un fuego.
Por ello diremos que un fuego solo se produce si existen simultáneamente los elementos que constituyen el triángulo del fuego.
| Clases de fuego |
Según el combustible que se consuma el fuego se comporta de una forma diferente.
Atendiendo al tipo de combustible los fuegos se clasifican en cuatro clases que se corresponden con las cuatro primeras letras del alfabeto:
Es frecuente que algunas de estas clases de fuego se desarrolle en presencia de corriente eléctrica, como el caso de incendios de instalaciones eléctricas o de aparatos de consumo eléctrico, en este caso al peligro que representa el fuego debe añadirse el riesgo de electrocución, por lo que al intentar apagar el fuego debe considerarse esta posibilidad y tomar las oportunas medidas protectoras, tales como desconectar la electricidad y utilizar extintores adecuados.

Triángulo del fuego
| Como extinguir un incendio |
En los apartados anteriores se ha descrito el triángulo del fuego, necesitándose sus tres componentes para que exista un incendio, por lo tanto, para extinguir dicho incendio solo es necesario eliminar uno de los cuatro componentes del triángulo del fuego.
Por lo tanto, la forma de extinguir un incendio no es única, se puede realizar de diversas maneras según se actúe sobre cualquiera de los cuatro componentes, eliminándolos.
Eliminación del combustible: Al eliminar total o parcialmente el combustible desaparece éste y el fuego se extingue. Este método se utiliza como medida para evitar la generación o propagación del fuego.
Enfriamiento (eliminación de la energía de activación): Al eliminar el calor del combustible deja de arder y el fuego se apaga. Es el sistema más antiguo y más frecuente, empleándose normalmente agua como refrigerante.
Sofocación: Al eliminar el comburente, el combustible no puede combinarse con él. Se obtiene este método de extinción cubriendo el combustible con un método que lo aísle del aire, como puede ser una manta, arena, etc.
Rotura de la reacción en cadena (inhibición de la llama): Al impedir la combinación del comburente con los productos de descomposición del combustible se para la reacción en cadena. Se consigue este método de extinción mediante el vertido sobre el fuego de productos químicos que se combinan con los productos de descomposición del combustible antes que el comburente.

| Extintores portátiles |
Los extintores portátiles contienen en su interior productos que actúan sobre el fuego según los mecanismos descritos anteriormente.
Los contenidos más usuales de los extintores portátiles son los siguientes:
Extintor de agua: apaga por enfriamiento, absorbiendo el calor de activación.
Extintor de espuma: Apaga por sofocación, aislando el combustible del aire (oxígeno) que lo rodea.
Extintores de derivados halogenados: Apagan igualmente por sofocación, desplazando el gas contenido en el extintor el aire de los alrededores del incendio extinguiéndolo.
Los dos tipos de agentes extintores que se detallan a continuación son los contenidos en los extintores portátiles que se encuentran normalmente en los edificios.
Extintores de polvos químicos secos (polivalentes): Están constituidos básicamente por sales metálicas con algunos aditivos y suelen incorporar, además del polvo extintor, un gas a presión que actúa como impulsor. Están especialmente indicados para fuegos clase A y B.
Actúan por varios factores alternativamente. Por inhibición de la llama impidiendo la reacción en cadena. Por sofocación, debido a los gases que desprende el producto al descomponerse después de ser arrojado sobre el fuego. En incendios de combustibles sólidos el fosfato de monoamonio se descompone por el calor, formando una capa pegajosa que aísla las brasas del oxígeno atmosférico. Por enfriamiento, absorbiendo las partículas gran cantidad de calor y además por obstrucción de la radiación.
Las ventajas de dicho agente extintor son:
No es conductor de la electricidad, con lo cual son aplicables a fuegos de materiales sometidos a tensión.
Son rápidos, extinguiendo los fuegos en muy poco tiempo.
No son tóxicos, sin embargo su uso en grandes cantidades puede causar dificultades al producirse una atmósfera pulverulenta.
Relativamente limpio.
No son aplicables en instalaciones delicadas ya que el polvo penetra en ellas siendo difícil su extracción (ordenadores, cuadros eléctricos, etc.)
Corren el riesgo de reignicción, es decir, los fuegos pueden reinflamarse una vez que cesa el aporte de polvo.
Pérdida de visión del fuego, debido a la atmósfera pulverulenta que se forma.
Extintores de anhídrico carbónico o CO2: Es un gas que se almacena en estado líquido a presión elevada. Al descargarse se solidifica parcialmente en copos blancos, por lo que también es llamada nieve carbónica.
No es tóxico, aunque puede producir pérdidas de conocimiento o incluso la muerte cuando disminuye la concentración de oxígeno atmosférico por debajo
del 14%.
Son especialmente indicados para apagar fuegos de sólidos (clase A) y de líquidos (clase B).
Actúan por sofocación, envolviendo los materiales en ignición, desplazando el oxigeno o diluyéndolo a una concentración que no permita la combustión,
y por enfriamiento, debido a la expansión del líquido al convertirse en gas produciendo un efecto refrigerante.
Las ventajas de dicho agente extintor son:
Penetración, como todos los gases alcanza y se reparte por todas las zonas del incendio.
No tóxico, por lo que en principio no se necesita protección especial.
No produce daños. Después de la extinción no quedan restos del agente extintor ni es corrosivo.
No es conductor de la electricidad, con lo cual es aplicable a fuegos de instalaciones sometidas a tensión eléctrica.
Los inconvenientes de dicho agente extintor son:
Reignición, los fuegos con brasas o con superficies muy calientes pueden reinflamarse una vez que se ha disipado el CO2.
Poco apto en exteriores, la sofocación adquiere gran dificultad y muchas veces resulta imposible en fuegos al aire libre o en lugares con corriente de aire.
Asfixia, por desplazamiento del oxígeno atmosférico.
No apto en fuegos de metales, ya que estos al arder descomponen al CO2 en carbono y oxígeno reavivando la combustión.
Poco apto en materiales sensibles al frío o a cambios bruscos de temperatura, como ordenadores o equipos electrónicos, debido a la baja temperatura (-79º) que se produce en la expansión del gas. Por la misma razón pueden afectar accidentalmente a las manos del operador durante el proceso de descarga.

| Prevención de incendios |
Realmente, los incendios son una amenaza constante para los edificios, ya que son innumerables las pérdidas ocasionadas por este motivo. Todo esto es principalmente es debido a la falta de un sencillo factor: Prevención.
La prevención de incendios es la única arma útil que disponemos para hacer frente a dicha amenaza.
Existen dos tipos de prevención de incendios, la prevención mediante instalaciones de protección contra incendios, que ya ha sido ampliamente analizadas en el documento nº 2 del Plan de Autoptrotección, y la prevención derivada de la actividad en el interior del edificio. Esta última se refiere a la prudencia que deben adoptar los ocupantes para reducir al mínimo la posibilidad de activación de un incendio.

| Simulacros |
Los simulacros a realizar en un edificio suelen ser, por lo general, de tres tipos: de evacuación, de emergencia y de comunicaciones.
Este tipo de ejercicios tienen una gran importancia para conseguir una buena formación en situaciones de emergencia y prevención así como para conocer las capacidades de reacción y actuación, de este modo, podremos comprobar el grado de capacitación y formación conseguido en las personas, la eficacia de los medios técnicos y recursos disponibles, verificar el tiempo de respuesta y la coordinación de los equipos internos.
Todas las comunicaciones que se realicen durante el simulacro irán precedidas de la frase "ESTO ES UN SIMULACRO" para evitar interpretaciones erróneas. Asimismo, en caso de que durante el simulacro se produzca una incidencia, la comunicación de la misma irá precedida por la frase "ESTO ES UNA EMERGENCIA REAL".
Simulacros de emergencia:
Se realizará un simulacro de emergencia al año a propuesta del Jefe de Emergencias.
El ejercicio consistirá en un supuesto de siniestro,
a partir del cual se desarrollarán todas las actuaciones previstas
en el Plan de Autoprotección.
Simulacros de evacuación:
Pueden considerarse un complemento
del simulacro de emergencia, al realizarse este hasta las últimas
consecuencias (evacuación total del edificio). Se realizará
un mínimo de un simulacro de evacuación al año, el
Jefe de Emergencias será el encargado de decidir cuando se debe
realizar el ejercicio. Días antes será comunicado a la sala
de control del edificio. El ejercicio debe
estar cuidadosamente preparado, aplicando todas las normas de actuación
que, técnicamente, se hayan establecido para la situación
prevista. La dificultad de este tipo de simulacros
debe aumentarse gradualmente, realizando en un principio simulacros parciales
con previo aviso, evacuaciones de planta y finalmente evacuaciones totales
del edificio sin previo aviso al personal.
Los tiempos de evacuación
que se obtengan en los simulacros son de relativa importancia, ya que el
objetivo básico de estos es conseguir un alto nivel de seguridad
en la evacuación.
Simulacros de comunicación:
Tienen como función comprobar el buen estado y mantenimiento de los diferentes dispositivos de comunicación de emergencias. Hay que tener en cuenta que dicha comprobación ya se realiza durante los simulacros de evacuación y emergencia,
por lo tanto, quedan reducidos a pequeños ejercicios a realizar
cada 3 meses con el fin de comprobar su funcionamiento.
Con el fin de analizar los resultados del simulacro, después de realizado este se convocará en una reunión a los responsables de los diversos equipos e intervinientes.

| Recomendaciones generales para la prevención y actuación frente a siniestros en edificios |
| Como prevenir incendios |
Utilice los ceniceros, apague bien los cigarrillos y puros.
Vacíe los ceniceros con frecuencia. No arroje colillas encendidas o aparentemente apagadas en cubos de basura y papeleras.
No utilice llamas abiertas ni chispas incontroladas e inusuales sin autorización.
No acerque focos de calor intensos a materiales combustibles.
Inspeccione su puesto de trabajo, mantenga una escrupulosa limpieza, no acumule papeles, revistas ni otros materiales combustibles.
No sobrecargue las bases de enchufe, desconecte todos los aparatos al final de la jornada.
No situar materiales combustibles (papel, tela, etc.) sobre los aparatos de iluminación o calefacción.
No utilice aparatos eléctricos en mal estado, pueden provocar cortocircuitos.
Las puertas cortafuego o RF (puerta metálica) deben permanecer SIEMPRE CERRADAS, ya que forman parte de la sectorización contraincendios.
No situe objetos delante o sobre los extintores, estos deben estar permanentemente visibles y accesibles.
Conozca bien el plano de su planta, salidas de emergencia, situación de extintores, etc. Tenga una idea clara de como salir del edificio.
Tenga a mano las consignas del Plan de Autoprotección.
| Evacuación de edificios |
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Si se anuncia la evacuación del edificio o de su zona:
Abandone su puesto, si no tiene una misión asignada dentro del Plan de Evacuación.
Salga de manera pausada. NO CORRA. No evacue con objetos voluminosos ni retorne a buscar objetos o personas, no mire hacia atrás.
No utilice nunca el ascensor.
Si la escalera o la via de evacuación se encuentra inundad por el humo, no intente salir a través del mismo, busque una salida alternativa.
Una vez en la escalera, descienda lo más próximo posible a la pared.
En presencia de humos tápese la nariz y la boca con un pañuelo, a ser posible húmedo.
En un incendio muévase agachado, los gases y el calor ascienden y la respiración es tanto más difícil cuanto más alta tenga la cabeza.
Si se le prenden las ropas, no corra, tírese al suelo y ruede.
Antes de atravesar una puerta tóquela con la palma de la mano. Si está caliente aléjese de ella.
Si se encuentra atrapado en una habitación cierre todas las puertas; hágase ver a través de los cristales agitando un trapo o papel; tape con trapos, a ser posible húmedos, las juntas de puertas y ventanas.
Abandone el edificio y diríjase al punto de reunión, confirme su presencia a los responsables.
| Consignas en caso de incendio o explosión |

Si descubre un incendio:
Mantenga la calma y no grite.
Evalue la importancia del fuego y comuníquelo inmediatamente a los responsables del edificio indicando: Identificación personal, lugar exacto del incendio, materiales implicados y magnitud del incendio. No cuelgue hasta que su interlocutor le haya repetido los datos.
En caso de tratarse de un conato de incendio intente apagarlo con los medios de primera intervención. Situese entre el fuego y la puerta para evitar que le rodeen las llamas y le impidan la salida. No actue nunca solo.
Utilice el agente extintor apropiado al tipo de incendio, en la hoja sobre extintores se incluye una tabla orientativa. Intente dotarse de medios de primera intervención procedentes de otras zonas del edificio.
Si el fuego es de origen eléctrico corte la corriente antes de aplicar el extintor, que en ningún caso deberá ser agua o espuma.
No abra puertas ni ventanas, la aportación de aire podria provocar un avance súbito del incendio.
Retire los materiales combustibles que podrian favorecer la progresión del incendio.
En caso de que el fuego supere la fase de conato abandone la zona cerrando todas las puertas e informe de la evolución del incendio.
Evacue el edificio según las consignas establecidas.
| Recomendaciones para el uso de extintores portátiles |

El extintor portátil es un medio auxiliar de lucha contra incendios de pequeño tamaño, es decir, para atacarlos en su primera etapa de desarrollo, antes de que tomen una dimensión incontrolable para estos aparatos. Hay que recordar que todo incendio grande empieza por uno pequeño.
Antes de utilizar un extintor debe comprobarse la adecuación, señalada en la etiqueta de características del aparato, del agente extintor al tipo de fuego a combatir, sin embargo, los extintores de polvo polivalente y CO2 son los más versátiles y adecuados para varios tipos de fuego.
| FUEGO DE SÓLIDOS | FUEGO DE LÍQUIDOS | FUEGO DE GASES | |
| AGUA A CHORRO | Bueno | Inaceptable | Inaceptable |
| AGUA PULVERIZADA | Excelente | Aceptable | Inaceptable |
| ESPUMA | Bueno | Bueno | Inaceptable |
| POLVO POLIVALENTE | Bueno | Bueno | Bueno |
| POLVO SECO | Inaceptable | Excelente | Bueno |
| CO2 | Aceptable | Aceptable | Inaceptable |
| HALOGENADOS | Aceptable | Aceptable | Aceptable |
Para utilizar el extintor, en primer lugar deberemos retirar el seguro, en forma de pasador o tope adosados a una anilla, que impide su funcionamiento involuntario. Al abrir la válvula o pistola del extintor la presión del gas expulsa el agente extintor que es proyectado por la boquilla difusora, con lo que el extintor está en funcionamiento. Los extintores de presión incorporada se operan soportando el extintor por la válvula con una mano, accionando esta, mediante una presión de la misma mano y dirigiendo la manguera y la boquilla con la otra mano.
La extinción de las llamas se realiza dirigiendo el agente extintor hacia la base de las llamas más próximas, moviendo el chorro en zig-zag y avanzando a medida que las llamas se van apagando, de modo que la superficie en llamas disminuya de tamaño evitando dejar focos que podrían reavivar el fuego. Si es posible, se ha de procurar actuar con el viento a favor, de este modo no solo nos afectará menos el calor sino que las llamas no reincendiarán zonas ya apagadas.
Es muy importante en mayor medida en los extintores de polvo polivalente, mantener el extintor en posición vertical durante el proceso de descarga, ya que en caso contrario se inutiliza dicho extintor.
En caso de utilizarse extintores de CO2, se debe tener muy en cuenta la duración de los extintores, ya que cuando se acabe el CO2 empezará a salir aire que avivará las llamas. La carga de un extintor de 6 Kg de Polvo Polivalente dura de 12 a 14 segundos. La carga de un extintor de 5 Kg de CO2 dura entre 20 y 25 segundos.
Si el fuego es de sólidos, una vez apagadas las llamas, es conveniente romper y espaciar las brasas con algún instrumento, volviéndolas a rociar con el agente extintor, de modo que queden bien cubiertas.
Si el fuego es de líquidos, no es conveniente lanzar el chorro directamente sobre el líquido incendiado, sino de una manera tangencial, para que no se produzca un choque que derrame el líquido ardiendo y esparza el fuego. Se debe actuar de un modo similar cuando sean sólidos granulados o en partículas de poco peso.
Puede suceder que debamos cambiar la posición de ataque, para lo cual se debe interrumpir el chorro de agente, dejando de presionar la válvula o la boquilla. Hay que recargar el extintor aun cuando no haya sido necesario vaciarlo, ya que no solo puede perder la presión sino que en otra emergencia la carga residual podría no ser suficiente.
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| Reglas generales de uso de un extintor de incendios portátil | |
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| 1. Descolgar el extintor asiéndolo por la maneta o asa fija y dejarlo sobre el suelo en posición vertical. | 2. Sacar la boquilla de la manguera del extintor y comprobar, en caso que exista, que la válvula o disco de seguridad (V) está en posición sin riesgo para el
usuario. Sacar el pasador de seguridad tirando de su anilla. |
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3. Presionar la palanca de la cabeza del extintor y en caso de que exista apretar la palanca de la boquilla realizando una pequeña descarga de comprobación. |
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| 4. Dirigir el chorro a la base de las llamas con movimiento de barrido. En caso de incendio de líquidos proyectar superficialmente el agente extintor efectuando un barrido evitando que la propia presión de impulsión provoque derrame del líquido incendiado. Aproximarse lentamente al fuego hasta un máximo aproxima do de un metro. |
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| Recomendaciones para el uso de bocas de incendio |

Cuando el tamaño del incendio supera los límites de eficacia de medios de intervención tales como los extintores portátiles, resulta necesario recurrir a sistemas más potentes de extinción. Estos sistemas son las Bocas de Incendio Equipadas (BIE) que utilizan el agua como agente extintor.
Las bocas de incendio equipadas son medios de primera intervención, no obstante su utilización precisa de una formación previa para evitar riesgos.
En primer lugar hay que tener en cuenta que debido a que el agente extintor utilizado por las BIE's es el agua, su utilización en fuegos con presencia de tensión eléctrica no es indicada dado el riesgo de electrocución que existe.
Las BIE's precisan para su maniobra de dos o más personas.
Las bocas de incendio instaladas en los edificios son de dos tipos 45 mm y 25 mm, la diferencia entre ambas es importante, ya que su utilización, capacidad de extinción y peligros son sensiblemente diferentes.
Tipos de bocas de incendios equipadas:
BIE de 25 mm
Están dotadas de una manguera tubular semirrígida, por tanto no exige la extensión total de la manguera.
No presenta dificultades en cuanto a colapso o corte de flujo al extenderla por lugares angostos.
Al ser bajos los caudales conducidos, la fuerza de reacción es baja, por lo que puede ser utilizada por personas menos preparadas.
BIE de 45 mm
Están dotadas de manguera flexible plana, por tanto es necesaria la extensión total para su utilización.
Presenta dificultades de extensión de la misma al ser colapsable.
Al ser altos los caudales conducidos, la fuerza de reacción es mas alta que en las de 25 mm. Esta característica unida a la dificultad de extensión hace que para su manejo se requiera de dos o más personas bien formadas.
Consignas de utilización de bocas de incendio equipadas:
Antes de utilizar una Boca de Incendio compruebe que el manómetro indica presión. Tenga una idea clara de como realizar el tendido de la manguera.
Rompa el cristal del armario con un elemento contundente (silla, etc.)
Abra la devanadera y extienda la manguera (Totalmente si se trata de una BIE 45).
Procure no producir vueltas, pliegues y codos bruscos, sobretodo en las esquinas.
Si la manguera debe discurrir por un pasillo o escalera, busque el mayor desarrollo de la misma con el fin de evitar ángulos bruscos.
Deje un bucle cerca de la lanza tal como se indica en el dibujo, con el fin de poseer cierta reserva de manguera que permita perseguir al fuego que ha retrocedido.

Conecte el racor a la válvula de salida.
Con una o dos personas sujetando la punta de la lanza rompa el precinto y abra la válvula poco a poco, a fin de evitar golpes de ariete.
Abra la válvula de la boquilla y espere la reacción brusca del agua.
Las boquillas de las actuales Bocas de Incendio son del tipo "tres efectos", permitiendo la posición de chorro, niebla o cerrado. Con el fin de conseguir una eficacia extintora mayor se deberá situar la boquilla en posición de niebla o cono de agua, que por otra parte aumenta la seguridad del portador de la Boca de Incendio.
Antes del ataque al fuego asegurese que se pisa firme pues con frecuencia se está expuesto a resbalones, tropezones, etc. Compruebe el funcionamiento de la boquilla así como la presión con que se cuenta en la manguera, esto se hace abriendo y cerrando una o dos veces la boquilla para observar los cambios de flujo del agua.
Inicie el ataque al fuego. La posición mas adecuada es poner el cuerpo de canto para exponerse menos al calor del incendio y agachándose protegido detrás del cono de agua.
Si hubiese dos personas sujetando la punta de lanza, el segundo deberá estar a una distancia de un brazo detrás del primero para soportar y evitar a este las reacciones de la manguera.
Si perdiera el control de la lanza písela o sujétela contra el suelo para evitar que pueda golpearle.
No deje las mangueras encima de recoldos o brasas, ni tampoco sobre materiales punzantes o cortantes, no las arrastre. No golpeé los rácores, boquillas y demás elementos de la BIE.
Maniobre con suavidad las llaves de paso para evitar los golpes de ariete (golpes hidráulicos), que pueden hacer reventar la manguera.
| Consignas en caso de escape de gas |
Si percibe olor a gas:
No encienda ni apague luces. No utilice llamas abiertas.
Abra puertas y ventanas con el fin de ventilar la estancia.
Abandone la estancia y aléjese de la misma.
Comunique la incidencia a los responsables del edificio, indicando: Identificación personal, lugar exacto del escape, medidas tomadas. No cuelgue hasta que su interlocutor le haya repetido los datos.
Si conoce la ubicación y maniobra de las llaves de paso ciérrelas.
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